El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio de Mendiguren, calificó ayer de "exageradas" las medidas oficiales que restringen la compra de dólares, y admitió que existe una "desaceleración", aunque confió en que mejorará en el segundo semestre.
Para el empresario, los férreos controles que aplica el Gobierno sobre el mercado de cambios "repercuten en la gente como si estuviéramos en otras etapas de la Argentina, en las que cuando ésto sucedía, había realmente crisis".
En declaraciones a un medio radial, Mendiguren sostuvo que en la Argentina "no hay una crisis por falta de dólares. Por eso, este no es el tema en el país".
En los últimos días, la AFIP modificó el formulario para la solicitud de divisas y ahora sólo permite la adquisición para destinarlas a viajes al exterior y directamente fue eliminada para otros fines.
Por otra parte, el dirigente también aludió a la situación macroeconómica de la Argentina: "Los índices económicos muestran caídas, pero se espera un segundo semestre mejor. Por ahora estamos teniendo desaceleración, como lo muestran los números, pero no creo que sea una recesión", enfatizó.
"Con el gobierno tenemos objetivos comunes de preservar el nivel de actividad y crecer en el comercio exterior, pero nos diferenciamos en la forma", admitió el dirigente.
Según las estadísticas oficiales, la producción industrial retrocedió 4,5 por ciento en mayo frente a igual período del 2011, acentuando la tendencia a la baja.
La caída está explicada principalmente por la baja en la siderurgia y la fabricación de automotores, y fue la más pronunciada desde enero de 2010, cuando registró un desplome del 8,4 por ciento.
Acerca de la crisis interna en la CGT, que dividió a la organización, Mendiguren dijo que la UIA discutirá el tema en un seminario, aunque expresó que la entidad preferiría que en vez de pelea exista unidad".