La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Brasil comunicó oficialmente a Aerolíneas Argentinas que los vuelos que despeguen del Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery no podrán aterrizar en ese país.
La decisión brasileña fue tomada después de que se avizorara una presunta competencia con ventajas a favor de Aerolíneas y en detrimento de las demás empresas que cubren la ruta Buenos Aires-Brasil.
La medida adoptada por el vecino país no afecta a los vuelos que partan desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, por lo que esos viajes continuarán en forma habitual.
Según los argumentos, la compañía argentina tendría ventajas por operar desde un aeropuerto más cercano al centro urbano porteño, lo cual le permitiría que la demanda de sus pasajes aumente y gane cuotas de mercado.
La polémica se inició después de que las líneas aéreas brasileñas TAM, con sede en San Pablo y líder en pasajeros transportados en el hemisferio Sur, y GOL expresaran su descontento por la decisión de Aerolíneas.
Ahora, la Administración Nacional de Aviación Civil brasileña (ANAC) anticipó a la compañía comandada por Mariano Recalde que no permitirá el aterrizaje de los vuelos de la firma que provengan de la aeroestación metropolitana Jorge Newbery.
El organismo perteneciente al principal socio del Mercosur respondió así al trato desigual para las compañías de su país y a las demoras en la aprobación de una operación similar para TAM y GOL.
La información fue confirmada por la propia Aerolíneas Argentinas y también por la Administración Nacional de Aviación Civil argentina, conducida por Rodolfo Gabrielli.
A su vez, Gabrielli recibió una carta de la Junta Aeronáutica Civil de Chile (JAC), en la que recomienda no adoptar actitudes discriminatorias con las líneas aéreas transandinas.