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| | Gerardo Gagliastro (INTA Balcarce): "Se trata de un alimento que puede contribuir a mejorar la salud pública”. | |
Científicos del INTA Balcarce, después de más de seis años de trabajo, lograron producir de forma natural la “súper leche”, como le llaman, que previene la diabetes y el desarrollo de células tumorales a través de la fabricación de ácidos grasos.
La investigación comenzó hace seis años impulsado por un avance estadounidense que descubrió cuáles eran los ácidos grasos de la carne, producidos exclusivamente por los rumiantes, que poseen el compuesto activo que previene la formación de tumores.
“Se trata de una leche funcional porque además de alimentarnos nos proteges contra enfermedades degenerativas y de un producto absolutamente natural ya que no hay ningún agregado de compuestos o de moléculas estrógenas que la vaca en sí misma no fabrique”, explicó a redagroactiva.com, Gerardo Gagliastro, del grupo de Nutrición, Metabolismo y Calidad de Producto del INTA Balcarce.
Así, se desarrolló una leche funcional, es decir, con propiedades adicionales sobre la salud de los consumidores, que van más allá del beneficio clásico del aporte de nutrientes (proteínas, grasas, azúcares, minerales) al agregar biomoléculas de ácido linoleico conjugado (CLA) y ácido vaccénico (AV), que presentan propiedades antitumorales, antiaterogénicas y antidiabéticas.
Las pruebas se hicieron en los rodeos lecheros que el INTA tiene en las localidades de Rafaela y Balcarce, en las provincias de Santa Fe y Buenos Aires, respectivamente.
“La raza Holando responde mejor que la Jersey y es un aspecto que todavía tenemos que investigar”, explicó el investigador y agregó que no descartan la posibilidad de “ampliar la investigación a otras razas bovinas”.
En lo que respecta a caprinos, Gagliastro comentó que “responden muy bien en cuanto modificación rápida del perfil graso de su leche y da persistencia en el tiempo de esos efectos”. En síntesis, a lo largo de la lactancia mantiene en su leche las propiedades que se definen como funcionales.
En relación al tipo de alimentación que debe recibir ambas especies, explicó que hay que mantener un 40 ó 50% de la ración bajo la forma de forraje verde, es decir pasto, y a eso el productor puede sumarle aquellos forrajes conservados o suplementos que normalmente son utilizados en los tambos.
Gagliastro, comentó que el eje principal para producir la “súper leche” es adicionar los concentrados con los que se alimentan al ganado “una cierta cantidad de aceite vegetal insaturado, es decir de soja, de girasol u otros derivados y una cantidad mínima de aceite de pescado con el objetivo de que la cabra o la vaca produzca esta profunda modificación de la composición de su grasa láctea”.
Un punto clave de este nuevo descubrimiento científico es la tarea de concientizar a la gente de que esta nueva leche funcional no es un medicamento sino un alimento. “Podría ser un medicamento en el futuro, uno podría imaginar en un futuro un tambo medicinal en el sentido de extraer de la grasa láctea estas moléculas, pero por el momento se trata de un alimento que puede contribuir a mejorar la salud pública”, aseguró Gagliastro.
Comercialización
Más allá de que la “súper leche” ha sido descubierta hace muy poco tiempo ya hay varios empresarios interesados en implementar este método de alimentación y producción en sus tambos.
“Hay una empresa de Chivilcoy con la cual hemos trabajado en la línea soja-leche utilizando la borra de soja que es producto de la extracción del aceite para alimento de vacas lecheras”, comentó el investigador del INTA Balcarce y , para finalizar, explicó que “tiene una planta de extracción de aceite, un tambo y una quesería que es la que, en este momento, está procesando la “súper leche” y la está transformando en seis tipos de queso”.