Ahora que nuestra Selección padece un gigantesco problema de conducción, el timón puede quedar a la deriva porque don Julio Grondona no fue del todo claro al repartir las pecheras.
El desencuentro entre los Kirchner y la Iglesia, por la frustrada asistencia espiritual que Bergoglio le envió al ex presidente, tiene más que ver con el poder que con lo religioso.
El sol implacable de enero que tanto benefició a nuestras costas y sus turistas también derritió, desgastó, algunos conceptos y ciertas palabras.
Los cordobeses pagamos impuestos y tarifas más altos, subsidiamos los medidores que debía instalar por su cuenta la concesionaria del agua y, por si todo esto fuera poco, pasamos seis horas en los días más inclementes del verano sin electricidad.